24 de agosto de 2008

¿Al morir sabré...?



Kant en uno de sus planteamientos se hizo la pregunta ¿qué puedo saber?, la cual la hizo en referencia al debate sobre la existencia de Dios -hasta donde sé-. Con su razonamiento, llegó a la conclusión de que nos es imposible responder si Dios existe o no, porque como humanos pertenecemos a un mundo regido bajo leyes naturales y Dios con sus características de omnipresencia y omnipotencia, entre otras, se excluye de estas leyes.

Demuestrame que Dios existe, preguntan unos. Demuestrame que no existe, piden otros. En lo personal, no creo en la existencia de Dios. Pero no soy ateo, porque no me esmero en demostrar que estoy en lo correcto. Siempre insisto en que no lo sé todo, soy humano y, por ello, me encuentro limitado en muchisimos sentidos. De hecho, podría ser que me equivoque y que Dios no sea un mito contruido socialmente.

Me alegra que existan estos foros para expresarse. Sé que mi comentario podrá parecer contradictorio. Pero, en lo personal, considero que la respuesta a la pregunta de si Dios existe, solo se encuentra cuando uno a muerto... o tal vez nunca...