6 de agosto de 2008

Arzobispo quiere dos materias de religion


El lunes 4 de agosto apareció en La Prensa Gráfica –en la primera página, de hecho- una nota titulada “Iglesia rechaza enseñanza y uso de preservativos”, en la cual el arzobispo de San Salvador, Sáenz Lacalle, apoya la educación sexual, pero no así el uso de preservativos entre la juventud. Según él, el uso de condones, por ejemplo, incitarían a la perversión sexual.

Es interesante como a lo largo de la “noticia” se desarrollan sus argumentos, los cuales ya no se basan solamente en la religión, sino en “estudios”, cuyos resultados, según el arzobispo, contrastan con las soluciones abanderadas por personas en pro del uso de preservativos.

La deficiencia más obvia de la nota es que su única fuente es Sáenz Lacalle, a pesar de que a la par está una nota complementaria del ministro de educación; secundaria, por supuesto, y cuyos argumentos ya están de antemano descartados, por la nota principal, en la cual, prácticamente, el arzobispo expone sus ideas y su punto de vista, sin contraste alguno.

Sin embargo, si examinamos a profundidad el texto, notamos problemas periodísticos más graves. Uno de ellos, por ejemplo, es que el periodista no profundizó en los famosos estudios de los cuales nos habla el religioso. Es más, ni siquiera investigó la existencia de algún estudio que demuestre esas aseveraciones. Por supuesto, tampoco se cita uno que las contradiga.

Es cierto, Lacalle está de acuerdo en la educación sexual. Bueno, el periodista debió cuestionarse a qué tipo de educación se refiere y cómo se debe enseñar, porque puede ser de muchísimas maneras y desde muchas personas. Además, Lacalle habla, a la vez, de introducir una materia que enseñe valores morales, como complemento (contrapeso) de la enseñanza sexual. Lamento informarle al arzobispo, al periodista y al medio en cuestión que esa materia ya existe –desde hace bastante-, se llama religión. Yo la estudié en primaria y en bachillerato.

El control adulto incluso determina qué podemos conocer como jóvenes y qué no. Uno de los temas que más polémica causa es la educación sexual, sobre todo en una sociedad tan conservadora como la nuestra. Establecer la relación sexual como un pecado y no como un aspecto natural de la vida, conduce a la desinformación del tema, bajo el argumento de que “saber sobre sexo y uso de preservativos, fomentará que los jóvenes tengan relaciones”. Sin embargo, basta con ver el crecimiento de los embarazos de las jóvenes, para saber que ya tienen relaciones. Pero aún, ese dato también demuestra la falta de información acerca del tema.

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